Las intervenciones se realizaron el 4 de marzo de 2026 y estuvieron a cargo del Dr. Agustín Correa y del coordinador del área quirúrgica Dr. Pablo Carral, quienes contaron con el trabajo articulado de distintos equipos del hospital.
La colecistectomía laparoscópica es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo mediante el cual se extrae la vesícula biliar, un pequeño órgano ubicado debajo del hígado que cumple la función de almacenar bilis, sustancia que ayuda a la digestión de las grasas. Este tipo de cirugía suele indicarse cuando existen cálculos en la vesícula o procesos inflamatorios que generan dolor, infecciones u otras complicaciones.
A diferencia de la cirugía tradicional, la técnica laparoscópica se realiza a través de pequeñas incisiones en el abdomen por donde se introducen una cámara y delicados instrumentos quirúrgicos. Esto permite que el cirujano visualice el interior del abdomen en una pantalla y realice el procedimiento con gran precisión.
Entre sus principales beneficios se destacan menor dolor postoperatorio, incisiones más pequeñas, menor riesgo de complicaciones y una recuperación mucho más rápida para el paciente. Se trata además, de una cirugía ambulatoria, lo que significa que el paciente puede regresar a su hogar el mismo día.
La incorporación de este tipo de procedimientos representa un avance importante para la institución, ya que amplía las posibilidades de atención quirúrgica con técnicas modernas que priorizan la seguridad y el bienestar de los pacientes.
Los médicos del hospital destacaron que estas cirugías fueron posibles gracias al trabajo interdisciplinario de los distintos equipos del Hospital Universitario, que participaron en la preparación, realización y seguimiento de los procedimientos, consolidando el crecimiento del servicio quirúrgico y la incorporación de nuevas prácticas de alta complejidad.