Cada vez son más las posibilidades terapéuticas en Esclerosis Múltiple

En el día mundial de esta patología desde el Hospital Universitario te recordamos qué es, de qué maneras se presenta, cómo es su diagnóstico y cuáles son los posibles tratamientos.

30 de mayo de 2019, 07:26.

Cada vez son más las posibilidades terapéuticas en Esclerosis Múltiple

El exámen clínico es importante para el diagnóstico Ampliar imagen


El 30 de mayo es el día establecido para concientizar mundialmente sobre la Esclerosis Múltiple. Por ello, nuestro neurólogo, el Dr. Sebastián Rauek, nos acerca información para conocer esta enfermedad que afecta principalmente a personas en la etapa de la juventud.

 

La Esclerosis Múltiple es una enfermedad neurológica crónica, de origen autoinmune que en la mayoría de los casos presenta una primera etapa inflamatoria y posteriormente degenerativa. Puede afectar a todo el sistema nervioso central: cerebro, médula espinal y nervios ópticos.

Específicamente el daño se genera a nivel de la sustancia que recubre fibras nerviosas denominada mielina cuya función es actuar como aislante eléctrico y favorecer la conducción nerviosa. Esta alteración a nivel de la mielina produce una interrupción o limitación de la conducción de los impulsos o señales nerviosas desde y hacia el cerebro.

Constituye la principal causa de discapacidad neurológica no traumática entre adultos jóvenes. Se estima que en Argentina existen 30 casos por cada 100.000 habitantes. Afecta principalmente a mujeres entre los 20 y 40 años de edad. Aunque no modifica esencialmente la expectativa de vida de las personas que la padecen, constituye una de las afecciones neurológicas más discapacitantes en el adulto joven, lo que implica un serio impacto en el ámbito familiar, social y económico- laboral.

Puede tener diferentes evoluciones,  con más frecuencia se presenta como brotes o recaídas. Durante éstos pueden manifestarse diversos síntomas neurológicos de forma aguda, entre ellos: trastornos sensitivos como “hormigueos” o falta de sensibilidad, trastornos motores presentando dificultad para movilizar una o más extremidades, “torpeza” por falta de coordinación en los movimientos, inestabilidad o vértigo, trastornos del habla con dificultad en la pronunciación, trastornos visuales como la pérdida de la visión de un ojo en forma súbita o visión doble, fatiga entre otros.

Para arribar a su diagnóstico se requiere la presencia de dos criterios. Por un lado, lo que se denomina diseminación en tiempo. Es decir que hay que demostrar que se trata de una enfermedad evolutiva. Por el otro, diseminación en espacio, lo que implica suficiente carga lesional para hacer el diagnóstico. El examen clínico es clave para el diagnóstico.  A su vez, existen múltiples diagnósticos diferenciales que hay descartar. Para esto se requieren estudios complementarios como estudios de sangre, resonancia nuclear magnética, potenciales evocados y/o punción lumbar.

Si bien hasta el momento no contamos con un tratamiento curativo, se están realizando extraordinarios avances científicos con el objetivo reducir la posibilidad de presentar recaídas, de mejorar la evolución de la enfermedad y con esto la calidad de vida de los pacientes. Actualmente en nuestro medio contamos con un extenso abanico de posibilidades terapéuticas tanto desde el punto de vista farmacológico como desde la rehabilitación y la neuroestimulación. Para ello se requiere un equipo terapéutico especializado que trabaje en forma transdiciplinaria para mejorar la evolución clínica y la calidad de vida de nuestros pacientes.

Ante estos síntomas o sospechas, te invitamos a acercarse al Hospital Universitario para acceder a una consulta con nuestro servicio de Neurología. Contamos con un equipo interdisciplinario que puede ayudarte. Solicitá tu turno de lunes a viernes de 8 a 20 llamando al 08109991029.