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El sueño y el descanso en la adolescencia

Mientras dormimos se activan funciones imprescindibles en el crecimiento, aprendizaje, regulación de emociones, conducta y demás aspectos de la salud mental y física. Nuestros especialistas nos cuentan cómo mejorar el sueño en esta etapa tan importante de la vida, sobre todo en este contexto de pandemia.

03 de junio de 2020, 10:09.

El sueño y el descanso en la adolescencia

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El ser humano invierte, aproximadamente, un tercio de su vida en dormir. Esto demuestra que es una actividad absolutamente necesaria, ya que durante ese periodo se llevan a cabo funciones fisiológicas imprescindibles para el equilibrio físico y psíquico.

Se debe dormir lo que cada uno necesite, no hay una cifra exacta, lo importante es que al día siguiente estemos en perfecto estado. Las necesidades diarias de sueño de los adolescentes oscilan entre 7 y 11 horas, el valor promedio recomendado es de 7 a 9 horas diarias. 

Dormir en cantidad adecuada y de forma regular, se asocia con mejor atención, conducta, aprendizaje, memoria, regulación de las emociones, calidad de vida, salud mental y física.

 

Cómo mejorar el sueño de nuestros adolescentes

  • Mantené rutinas de comidas, de actividad física, de los momentos dedicados a la tarea escolar y al ocio.
  • Tratá de equilibrar las actividades del día y el reposo nocturno.
  • Por la mañana, permanecé a la luz natural unas dos horas y mantenete activo. Podés hacer los deberes frente a la ventana o hacer ejercicio al aire libre. La luz natural te ayuda a despertar y a comenzar el día.
  • Por la noche dormí a oscuras. No es aconsejable que realices siestas, pero si querés hacerla que no dure más de media hora y que sea antes de las 17.
  • Tratá de relajarte antes de acostarte. Evita la luz de las pantallas o utiliza un filtro de luz azul. 
  • Intentá acostarte y levantarte a la misma hora: No deberías necesitar dormir mucho más de una hora los fines de semana.  Si necesitas dormir más de 2 horas extra, sugiere que no duermes lo suficiente durante la semana.
  • Evitá la cafeína y bebidas energizantes, particularmente en la tarde y noche. La cafeína puede causar insomnio, aumento de la ansiedad, e incluso dolor de cabeza al retirar el uso diario
  • Hacé actividad física diariamente y evitá el  ejercicio intenso 2-3 horas antes de ir a la cama. El ejercicio favorece el sueño profundo, pero una rutina intensa antes de dormir puede impedirte el inicio del sueño.
  • La cama debe ser un lugar tranquilo para la relajación y el sueño.  Lo recomendable es no llevar dispositivos electrónicos.
  • Evita TV, computadoras, celulares  al menos una hora antes de irte a la cama. La luz de los aparatos electrónicos puede retrasar tu reloj corporal, haciendo difícil  el inicio del sueño y el despertar de la mañana.

 

Se estima que aproximadamente un 30% de los niños y adolescentes padecerán alguna alteración relacionada con el sueño a lo largo del desarrollo que, en general, no reciben la atención que merecen tanto por las familias, por los propios pacientes y por los profesionales.

Estos problemas pueden prevenirse y tratarse: anitame a consultar con nuestra médica especialista en Adolescencia, Dra. Maria Rita Valpreda. Solicitá tu turno de lunes a viernes en horario de 8 a 20, llamando al 08109991029.